El especialista en otorrinolaringología, el Dr. Carlos Jaramillo, decidió salirse de la escaleta programada para lanzar una tajante advertencia sobre la salud auditiva de los colombianos. La escena cobró rápida notoriedad en redes sociales por la firmeza con la que el especialista encaró el espacio televisivo para abordar un síntoma que millones de personas subestiman a diario: el zumbido constante en los oídos o tinnitus.
El zumbido constante no es una molestia pasajera, es daño coclear
El Dr. Jaramillo fue enfático al desmitificar la idea de que los ruidos agudos, pitos o chasquidos internos son producto del cansancio o del estrés del día a día:
- Muerte de células ciliadas: Explicó que el acúfeno suele ser la manifestación clínica de una lesión en las microscópicas células del oído interno encargadas de transformar la onda sonora en impulsos eléctricos.
- Progresión irreversible: Una vez que estas células sufren daños por trauma acústico o degradación, la capacidad de procesar frecuencias específicas disminuye. El zumbido es, en realidad, una señal de alarma que emite el cerebro al intentar compensar la falta de estímulo sonoro real.
Los hábitos cotidianos que destruyen la audición silenciosamente
El especialista aprovechó las cámaras para señalar directamente las costumbres que están acelerando la pérdida auditiva en jóvenes y adultos en el país:
- Uso desmedido de auriculares intrauditivos: Escuchar música o audios a volúmenes superiores a los 80 decibelios mediante dispositivos que se insertan directamente en el canal auditivo durante más de una hora continua acelera la fatiga y el envejecimiento de las vías auditivas.
- Automedicación y falta de diagnóstico oportuno: Gran parte de los pacientes consulta cuando el deterioro es notorio en la conversación cotidiana, perdiendo la ventana terapéutica temprana donde se pueden aplicar tratamientos regenerativos o paliativos efectivos.
El llamado urgente a la prevención y a la consulta profesional
El mensaje que motivó la interrupción del programa busca instalar la audiometría como un examen de rutina anual, idéntico a la revisión visual o los chequeos odontológicos. El otorrino concluyó su intervención instando a la población a acudir de inmediato al especialista ante cualquier silbido persistente que dure más de 24 horas, advirtiendo que ignorar esta señal puede derivar en una sordera irreversible a mediano plazo.