El avance de la medicina ha traído terapias revolucionarias, pero también costos astronómicos que tensionan la sostenibilidad financiera de los sistemas de salud. En Colombia, medicamentos para enfermedades huérfanas o raras como la Atrofia Muscular Espinal (AME) —con tratamientos como Zolgensma, cuyo valor supera los $2.1 millones de dólares por una sola dosis— representan un reto sin precedentes.
La postura de las EPS
- Sostenibilidad del sistema: Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) argumentan que financiar tecnologías de ultra alto costo con recursos finitos puede comprometer la atención básica de la mayoría de los afiliados.
- Mecanismos de financiamiento: Medicamentos excluidos del Plan de Beneficios en Salud (PBS) se gestionan ante el ADRES. Sin embargo, las EPS denuncian demoras en los giros y techos presupuestales insuficientes para cubrir la demanda real.
- Tensión jurídica: El acceso a estos tratamientos suele lograrse mediante acciones de tutela, lo que genera un dilema entre la garantía individual del derecho a la salud y la viabilidad financiera del sistema integral.
Pregunta interactiva: ¿Considera que el Estado debería fijar un límite máximo de gasto público por paciente para proteger el presupuesto general de salud, o la vida debe garantizarse sin importar el costo?