La Universidad de Santander (UDES) da un paso firme hacia la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad corporativa al anunciar la eliminación definitiva de los recipientes de poliestireno expandido —conocido comúnmente como icopor— en todos los puntos de venta de alimentos y cafeterías de sus campus. La medida, que entrará en vigor a partir de julio de 2026, busca reducir radicalmente la huella de plástico de un solo uso producida por la comunidad académica.
Un compromiso institucional con el planeta El icopor representa uno de los mayores desafíos en la gestión de residuos urbanos debido a su lenta degradación, la cual puede demorar más de 500 años. Además, su baja densidad dificulta y encarece los procesos de reciclaje industrial. Consciente de este impacto, la UDES integra esta decisión dentro de su programa institucional UDES Verde y sus políticas de sostenibilidad universitaria.
«La universidad no solo debe ser un espacio de formación académica, sino un laboratorio de hábitos sostenibles para la vida diaria».
Plan de transición y alternativas ecológicas Para garantizar que la medida se implemente con éxito sin afectar el servicio ni el bienestar de la comunidad universitaria, la institución pondrá en marcha una estrategia gradual antes del plazo fijado en julio de 2026:
- Sustitución de empaques: Transición hacia recipientes fabricados con materiales biodegradables, como fibra de caña de azúcar, cartón reciclado y bioplásticos compostables.
- Campaña «Trae tu Porta»: Incentivo a estudiantes, docentes y administrativos para que lleven sus propios recipientes reutilizables para el transporte de alimentos.
- Sensibilización y pedagogía: Talleres y jornadas informativas en los campus sobre el impacto ambiental del poliestireno expandido y el consumo responsable.
- Acuerdos con proveedores: Compromiso contractual con los concesionarios de cafeterías para asegurar el cumplimiento normativo y ambiental dentro de los establecimientos.
Impacto en la región Con esta medida, la UDES se posiciona como una de las instituciones educativas pioneras en la región en alinearse anticipadamente con los compromisos ambientales de reducción de plásticos de un solo uso en Colombia. Esta transformación no solo disminuye el volumen de desechos que termina en los rellenos sanitarios locales, sino que promueve una cultura ambiental entre miles de jóvenes profesionales que llevarán estas prácticas a sus entornos sociales y laborales.