Un mes después del potente sismo que sacudió a la capital del Valle del Cauca, la emergencia ha desplazado su centro de gravedad desde la atención de escombros hacia la supervivencia del aparato productivo local. El balance consolidado por la Cámara de Comercio de Cali y gremios locales evidencia una fisura económica de proporciones históricas: más de 7.260 establecimientos comerciales y microempresas reportan afectaciones severas, acumulando pérdidas que superan los $188.000 millones.
El mapa del golpe microempresarial
El impacto no ha sido uniforme, sino que ha golpeado con mayor saña al tejido de micro y pequeñas empresas (mipymes), que representan la principal fuente de ingresos informales y formales en las comunas afectadas:
- Operación a media marcha: Un 70 % de los comercios censados opera con severas restricciones o ha debido suspender por completo sus actividades debido a fallas en la infraestructura de sus locales.
- Fuerza laboral en riesgo: Informes de la Cámara de Comercio advierten que cerca del 75 % de las unidades afectadas tiene al menos un puesto de trabajo directo en riesgo de desaparecer si no se inyecta liquidez inmediata.
La cadena de pagos y el efecto dominó
Detrás de las fachadas agrietadas de locales, floristerías, consultorios y restaurantes del sur y centro de Cali, existe una cadena de proveedores, distribuidores y transportadores que ha quedado paralizada. La pérdida de inventarios por derrumbes o por la falta de fluido eléctrico durante las primeras semanas frenó las ventas en seco, obligando a los propietarios a priorizar la reparación de maquinaria y techos sobre la compra de nueva mercancía.
Frente al riesgo inminente de quiebras masivas, la Alcaldía Distrital, en articulación con la Gobernación del Valle y la banca del Estado, alista un plan de choque que incluye:
- Líneas de crédito blando: Esquemas con tasa de interés compensada o cero para la reposición de capital de trabajo y la reparación de infraestructura.
- Alivios tributarios: Condonaciones temporales o prórrogas en el pago de impuestos locales como el Impuesto de Industria y Comercio (ICA).
- Subsidios de emergencia: Inyección directa de recursos para evitar la destrucción masiva del empleo formal en las mipymes.
Reconstruir los muros caídos tomará meses, pero la prioridad inmediata de la ciudad radica en levantar la persiana de miles de comerciantes cuya subsistencia diaria depende del flujo de clientes en las calles caleñas.