BOGOTÁ — Colombia avanza decididamente hacia un nuevo paradigma de transporte urbano e interurbano. El incremento acelerado de los vehículos eléctricos livianos (VEL) —como patinetas, scooters y bicicletas de pedaleo asistido— se proyecta como una de las soluciones más efectivas para aliviar el colapso vehicular y descongestionar las arterias viales, inspirándose en los exitosos modelos de micromovilidad implementados en metrópolis como Shanghái y en países como los Países Bajos.
Este cambio de rumbo cuenta con un respaldo normativo histórico gracias a la Ley 2486. La legislación establece con claridad que las patinetas y vehículos eléctricos livianos con un peso inferior a 60 kg y potencia menor o igual a 1.000 W no requieren SOAT, matrícula ni licencia de conducción, formalizando su uso como alternativa de transporte personal rápido, limpio y económico.
El impacto de las nuevas disposiciones normativas abarca tanto el entorno urbano como el sector logístico nacional:
- Inspiración internacional en la vía: Siguiendo la experiencia de Shanghái (referente mundial en densidad de movilidad eléctrica) y los Países Bajos (líder en infraestructura integrada de ciclorrutas), Colombia busca sustituir progresivamente el uso intensivo de automóviles y motocicletas convencionales por movilidad eléctrica personal.
- Marco de circulación y seguridad: La Ley 2486 impone reglas claras para garantizar la convivencia vial: límite de velocidad de 25 km/h en ciclorrutas y hasta 40 km/h en vías permitidas, uso obligatorio de casco e iluminación, e inmovilización o multas para quienes transiten por andenes o en estado de embriaguez.
- Ajustes en el transporte de carga: De manera paralela, el Gobierno Nacional ha modificado y modernizado el esquema operativo y de pagos para el transporte pesado de mercancías. Mediante plataformas como el Registro Nacional de Despachos de Carga (RNDC), se busca garantizar mayor transparencia en los fletes, el monitoreo del sector y el cumplimiento tributario, rechazando cobros territoriales no autorizados que encarezcan la logística nacional.
Con la reglamentación en marcha por parte del Ministerio de Transporte y la articulación técnica de los municipios, Colombia se posiciona a la vanguardia regional en la transición hacia ciudades más limpias, ordenadas y eficientes.