NUEVA YORK — En lo que Naciones Unidas ha calificado como un alarmante retroceso institucional, un nuevo informe oficial elaborado por ONU Mujeres y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (UN DESA) revela que un tercio de las instituciones diseñadas para promover la igualdad y defender los derechos de las mujeres en el mundo han sufrido recortes significativos o la pérdida directa de sus competencias en los últimos dos años.
El documento, titulado Progress on the Sustainable Development Goals: The Gender Snapshot 2026, advierte que el desmantelamiento de ministerios, mecanismos de equidad y redes de apoyo amenaza con descarrilar los compromisos globales fijados en la Agenda 2030. La erosión de estas dependencias gubernamentales y sociales no se produce de forma aislada, sino impulsada por una marcada contracción en la ayuda económica internacional y en las partidas presupuestarias nacionales:
- Caída del financiamiento directo: Entre 2023 y 2024, la ayuda bilateral destinada a programas con objetivos de igualdad de género disminuyó un 13%. La situación fue aún más crítica para las organizaciones civiles de derechos de las mujeres, cuyos recursos cayeron un 28%.
- Impacto en el terreno: Un análisis realizado entre 855 organizaciones dirigidas por mujeres en 52 países afectados por crisis reveló que el 88% ya no puede cubrir las necesidades básicas de su población objetivo. Como consecuencia, cerca de un millón de mujeres y niñas han dejado de recibir servicios esenciales de protección, salud y asistencia.
- Riesgo de cierre masivo: Casi la mitad de estas organizaciones apenas cuenta con fondos para operar durante seis meses o menos, y dos de cada cinco evalúan la suspensión definitiva de sus actividades. Incluso dentro de la propia estructura de la ONU, el 42% de sus entidades reporta un debilitamiento de sus programas de género debido a restricciones presupuestarias.
La brecha entre ocupar un asiento y ejercer el poder
El estudio enfatiza un matiz crucial: aunque la presencia femenina en algunos órganos legislativos ha aumentado gradualmente (alcanzando un 27,4% de escaños parlamentarios a nivel global), las posiciones con verdadero poder de decisión política y económica continúan cerradas.
«El mundo se ha vuelto mucho mejor dando asientos a las mujeres, pero sigue fallando a la hora de garantizar que tengan poder de decisión real», señaló la dirección de ONU Mujeres durante la presentación del informe.
Con el ritmo actual de avance y el reciente retroceso institucional, las estimaciones de Naciones Unidas proyectan que la brecha global de género tardará al menos 171 años en cerrarse por completo. Los organismos internacionales instan a los gobiernos a blindar los presupuestos de igualdad, respaldar la financiación de organizaciones comunitarias y aplicar cuotas eficaces que garanticen una distribución equitativa del poder público y privado.