Un nuevo esquema de atracción de inversiones
En el marco de su plan de desregulación económica y apertura a los mercados internacionales, el Gobierno del presidente Javier Milei ha oficializado la creación del programa de «Pasaporte Dorado» (o visa de residencia por inversión). Esta iniciativa busca captar capitales extranjeros directos, atrayendo a empresarios, inversores de alto patrimonio y profesionales altamente cualificados que deseen radicar sus fondos y su residencia en el país sudamericano a cambio de facilidades migratorias aceleradas.
El proyecto se suma a las reformas estructurales impulsadas por la administración libertaria para desmantelar trabas burocráticas y convertir a Argentina en un polo receptivo de divisas y proyectos productivos.
¿Cuánto cuesta y cuáles son los requisitos de inversión?
El mecanismo no otorga la ciudadanía de manera inmediata en ventanilla, sino que concede la residencia permanente exprés, la cual abre posteriormente el camino hacia la naturalización y la obtención del pasaporte argentino.
- Monto mínimo de inversión: El programa establece un umbral de inversión de capital que ronda entre los USD 250.000 y los USD 500.000 (según el sector de destino y la creación de empleo proyectada).
- Destino de los fondos: Los inversores pueden canalizar el capital hacia sectores estratégicos como bienes raíces, títulos públicos o bonos del Estado, minería, energía o proyectos de infraestructura productiva.
- Comprobación de origen limpio: Los solicitantes deben someterse a estrictos controles de cumplimiento y prevención de lavado de activos para verificar el origen legítimo de los fondos.
Un pasaporte con atractivo regional y global
El pasaporte argentino es considerado uno de los más sólidos de la región, ya que permite el ingreso sin visado a más de 170 países, incluidos el espacio Schengen de Europa y diversos destinos clave en Asia.
Con esta medida, la administración de Milei busca competir directamente con programas de Golden Visa existentes en Europa, el Caribe y Oriente Medio, posicionando a Argentina como una alternativa atractiva para la radicación de capital privado en América Latina.