PARÍS. Patrick Branco Ruivo, director general de la Société d’Exploitation de la Tour Eiffel (SETE), presentó su dimisión y dejará el cargo a finales de año tras desatarse una severa crisis institucional y sindical en el monumento más famoso de Francia. El detonante fue la instrucción dada a varias empleadas para que se apartaran de sus puestos habituales o fueran sustituidas por hombres durante el recorrido de una delegación religiosa hindú.
Crónica de los hechos
A principios de septiembre, una comitiva vinculada a la organización BAPS visitó la estructura parisina con motivo de la inauguración de un templo en las afueras de la capital. Bajo la premisa de acomodar las pautas de los monjes del grupo —quienes mantienen preceptos de no interacción con mujeres—, la dirección operativa reubicó a las trabajadoras a zonas alejadas del paso del convoy o las reemplazó con personal masculino en puntos clave del recorrido.
La medida generó indignación en la plantilla. El 7 de septiembre, los trabajadores del monumento se declararon en huelga y bloquearon los accesos, dejando la Torre Eiffel cerrada durante toda la jornada como protesta ante lo que calificaron como una imposición «inadmisible» e incompatible con los principios de la República francesa.
Consecuencias e investigaciones
Aunque Branco Ruivo afirmó públicamente no haber emitido de forma personal la orden directa de apartar a las empleadas, las pesquisas internas de la empresa gestora y del Ayuntamiento de París revelaron fallas organizativas graves en la cadena de mando. Por su parte, la organización religiosa emitió un comunicado asegurando que en ningún momento solicitó de forma explícita ocultar o discriminar a las trabajadoras.
Emmanuel Grégoire, en representación de la alcaldía parisina (propietaria mayoritaria de la sociedad que gestiona la torre), tildó lo sucedido de «inaceptable» y anunció la creación de un nuevo departamento de protocolo y capacitaciones obligatorias en materia de igualdad de género.
El histórico monumento, que recibe a más de seis millones de visitantes al año, atraviesa un periodo de transición en su cúpula directiva para intentar restaurar el clima laboral y la reputación institucional.