Estructura: Crónica histórica + Análisis patrimonial.
Casi todo el mundo en la ciudad se sabe el cuento: que en el siglo XIX el demonio Buziraco se asentó en el cerro para traer peste y ruina a Cali, y que dos frailes franciscanos plantaron tres cruces de guadua para amarrarlo. Pero, ¿cuál es la historia real detrás de nuestro monumento más icónico?
De la guadua al ferroconcreto
Las cruces originales eran de madera y se las mecateaba el viento
constantemente. Lo que vemos hoy es una imponente obra de ingeniería inaugurada en 1938 para conmemorar el cuarto centenario de la ciudad. El diseño estuvo a cargo del ingeniero Alfonso Peñaranda y el maestro de obra local, Marco Antonio Cruz.
El cerro en números
- Altura: Se eleva a 1.480 metros sobre el nivel del mar.
- La cruz central: Mide 26 metros de alto (como un edificio de 8 pisos).
- Las cruces laterales: Tienen 22 metros de altura.
Hoy en día, el mito del demonio quedó atrás para transformarse en el centro de acondicionamiento físico y encuentro social al aire libre más importante de la ciudad. Subir a las cruces ya no es para espantar males, sino para mantener el corazón contento.
A lo bien… ¿Cuál es tu nivel subiendo al Cerro de las Tres Cruces?
- [ ] Nivel «Fit»: Subo trotando por el camino empinado y llego entero a tomar jugo de naranja.
- [ ] Nivel «Turista»: Subo despacio, me tomo 20 fotos y me devuelvo a mitad de camino.
- [ ] Nivel «Buziraco»: Me canso subiendo las gradas de mi casa, prefiero ver las cruces desde el carro.
- [ ] Solo subo en Semana Santa por la tradición (y por el cholado de la bajada).