La Casa de la Moneda de los Estados Unidos (U.S. Mint) lanzó oficialmente a la venta la moneda de un dólar con la imagen del presidente Donald Trump. Esta pieza numismática fue emitida en el marco de las celebraciones por el aniversario 250 de la independencia del país (1776-2026). Se trata de la segunda ocasión en la historia estadounidense en la que un mandatario en ejercicio aparece en una pieza monetaria de la nación. A pesar de su característico tono dorado, la pieza no contiene oro real: corresponde a la tradicional aleación utilizada para las monedas conmemorativas de un dólar de la Casa de la Moneda.
- Composición y medidas: Está fabricada con una aleación compuesta principalmente por un 88.5% de cobre, además de zinc, manganeso y níquel. Pesa 8.1 gramos y tiene un diámetro de 26.49 mm.
- Anverso (cara): Muestra el perfil del presidente Donald Trump acompañado de las tradicionales inscripciones nacionales: «LIBERTY» (Libertad), «IN GOD WE TRUST» (En Dios confiamos) y el rango de fechas conmemorativo «1776 ~ 2026».
- Reverso (cruz): Lleva grabado el Gran Sello Presidencial con la representación del águila calva sujetando ramas de olivo y flechas, el número «250», el lema «E PLURIBUS UNUM» y las inscripciones institucionales «UNITED STATES OF AMERICA» y «ONE DOLLAR».
El debate legal y su precedente histórico
El lanzamiento de la moneda desató una amplia discusión jurídica y política, pues la ley federal estadounidense suele imponer severas restricciones sobre qué figuras pueden ilustrar el dinero nacional. Antes de este acontecimiento, el único antecedente de un presidente en funciones representado en una moneda estadounidense ocurrió en 1926, cuando el presidente Calvin Coolidge apareció junto a George Washington en una moneda conmemorativa de medio dólar de plata emitida para celebrar el Sesquicentenario (150 años) de la independencia del país.
El lanzamiento de esta pieza representa uno de los eventos numismáticos más comentados del año 2026, al combinar el valor histórico del aniversario nacional con la singularidad de ver la efigie de un presidente en ejercicio en el circulante norteamericano.