El campo de la oftalmología ha vivido una de sus mayores revoluciones biotecnológicas gracias al desarrollo del Sistema Prima, un chip fotovoltaico sub- retiniano de apenas 2 milímetros. Diseñado originalmente para pacientes con pérdida severa de visión debido a la degeneración macular avanzada, este implante microelectrónico funciona en conjunto con unas gafas equipadas con una cámara digital y un proyector de luz infrarroja.
En los ensayos clínicos más recientes, 27 personas ciegas lograron recuperar la capacidad de leer, distinguir letras y reconocer la forma de rostros familiares en una escala de grises optimizada por software. Este avance cambia por completo el paradigma de la rehabilitación visual en el mundo.
Pregunta Interactiva: Con tecnologías médicas que avanzan hacia la creación de órganos y sentidos artificiales, ¿consideras que los sistemas de salud pública en Latinoamérica deberían priorizar el subsidio de estos implantes de alta gama?