VENEZUELA — Álvaro Pulido Vargas, empresario colombiano y socio cercano de Alex Saab, fue detenido por Estados Unidos, acusado de participar en una red de lavado de dinero y sobornos vinculada al régimen de Nicolás Maduro. La justicia norteamericana lo señala como pieza clave en contratos multimillonarios de alimentos y medicinas que terminaron siendo usados para enriquecimiento personal, mientras miles de venezolanos sufrían escasez.
El testaferro en la sombra: quién es Álvaro Pulido y por qué EE. UU. lo acusa
La captura de Álvaro Pulido Vargas, también conocido como Germán Enrique Rubio Salas, marca un nuevo capítulo en la trama de corrupción que rodea al gobierno de Nicolás Maduro. Pulido, de 62 años, fue trasladado desde una cárcel en Caracas a Florida por la DEA y ahora enfrenta dos acusaciones federales en Estados Unidos, presentadas en 2019 y 2021, por presuntos esquemas de lavado de dinero y sobornos que habrían movido miles de millones de dólares.
Pulido es señalado como socio estratégico de Alex Saab, considerado el principal testaferro de Maduro. Juntos habrían operado contratos estatales para importar y distribuir alimentos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), desviando recursos públicos destinados a la población más vulnerable. Según el Departamento de Justicia, entre 2011 y 2015 Pulido y Saab conspiraron para blanquear más de 350 millones de dólares mediante cuentas bancarias en Estados Unidos, aprovechando el sistema financiero internacional para ocultar pagos ilegales.
El fiscal general estadounidense, Todd Blanche, afirmó que las acciones de Pulido muestran un «flagrante desprecio hacia el pueblo venezolano», al corromper programas de alimentos, medicinas y vivienda esenciales para beneficio personal. Además, se le acusa de participar en contratos fraudulentos por 1600 millones de dólares vinculados a la estatal petrolera PDVSA y a operaciones de importación de bienes básicos.
La detención de Pulido se produce en un contexto en el que Alex Saab ya se declaró culpable de lavado de dinero en EE. UU., comprometiéndose a colaborar con la justicia y aportar información sobre altos funcionarios venezolanos. Su testimonio podría implicar directamente a Pulido como parte de la red de testaferros que sostenía financieramente al régimen de Maduro.
Pulido, quien ya había sido condenado en Italia en 1997 bajo su identidad anterior, enfrenta ahora cargos que podrían significarle hasta veinte años de prisión por cada delito de lavado de dinero. Su comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Florida está prevista para mediados de octubre de 2026, en un proceso que promete revelar más detalles sobre cómo se tejió una de las mayores tramas de corrupción transnacional de América Latina.
La figura de Álvaro Pulido emerge como un engranaje clave en el entramado financiero que permitió al régimen de Maduro sostenerse mientras la población venezolana enfrentaba una crisis humanitaria. Su captura en EE. UU. no solo expone la magnitud del saqueo, sino que abre la puerta a nuevas revelaciones sobre la red de corrupción que operaba bajo la fachada de programas sociales.