LA CONTAMINACIÓN POR MICROPLÁSTICOS ALCANZA LAS REMOTAS COSTAS DE LA ISLA DECEPCIÓN EN LA ANTÁRTIDA
Antártida
La huella de la contaminación humana ha alcanzado uno de los ecosistemas más prístinos y aislados del planeta. Un estudio científico publicado en la revista especializada Marine Pollution Bulletin confirmó la presencia insólita de microplásticos en los sedimentos intermareales de la isla Decepción, ubicada en el archipiélago de las Shetland del Sur.
Investigadoras de la Universidad de Cádiz analizaron muestras recolectadas en diez playas de la isla y detectaron hasta 31 partículas sintéticas por kilo de arena. Entre los polímeros identificados destacan el polietileno (común en bolsas y envases de un solo uso) y el PVC (utilizado en tuberías y materiales de construcción).
Radiografía del hallazgo en la costa antártica
«Confirmar la presencia de microplásticos en un territorio históricamente considerado intacto evidencia que la contaminación marina no conoce fronteras geográficas.»
— Conclusión central del equipo de investigación
Las fuentes de esta contaminación responden tanto a factores locales como al transporte global:
- Origen polifacético: La combinación de actividades turísticas (la isla recibe más de 15 000 visitantes anuales), la presencia de bases científicas, la pesca comercial y el arrastre de corrientes oceánicas desde latitudes más bajas explican la llegada de estos materiales.
- Línea de base ambiental: El hallazgo permite establecer un marco de referencia técnico para monitorear periódicamente la evolución del impacto antropogénico en la zona.
- Riesgo ecológico: La degradación de estos polímeros representa un peligro directo para la fauna local, como la colonia de pingüinos barbijo que habita el entorno volcánico de la isla.
Este descubrimiento refuerza la urgencia de avanzar en acuerdos globales vinculantes para frenar la proliferación de plásticos desde su origen, antes de que alteren de forma irreversible los últimos refugios naturales de la Tierra.