Chile / Región Metropolitana
Un violento alud de lodo, rocas y escombros sacudió la precordillera de los Andes en el sector oriente de Santiago de Chile, dejando un saldo de seis personas lesionadas —entre ellas un menor con fracturas— y forzando la evacuación preventiva de más de 600 familias. La reactivación abrupta de la Quebrada Honda, impulsada por intensas lluvias acumuladas en muy poco tiempo, provocó que el torrente arrasara con vehículos, sepultara calles secundarias y afectara gravemente la infraestructura residencial de sectores como San Carlos de Apoquindo y Las Condes.
Causas del fenómeno y magnitud del impacto
De acuerdo con los balances meteorológicos y de protección civil (Senapred):
- Precipitaciones intensas: Tras acumularse cerca de 100 milímetros de agua durante la semana, un pulso de lluvias concentradas en pocas horas desencadenó el desprendimiento de ladera.
- Daños materiales: El desastre afectó a más de 2000 viviendas, dejando al menos 55 inmuebles en condición inhabitable.
- Infraestructura anegada: La masa de barro comprometió un perímetro de aproximadamente 250 hectáreas, interrumpiendo el tránsito en avenidas principales y atrapando decenas de automóviles en la vía pública.
Despliegue de rescate e investigación oficial
Las autoridades locales y los organismos de emergencia han puesto en marcha un plan integral de contingencia:
- Atención a damnificados y evacuados: Las familias evacuadas fueron reubicadas temporalmente en albergues habilitados en centros educativos, mientras más de 1000 voluntarios y equipos de emergencia trabajan en las zonas anegadas.
- Operativo de limpieza: Decenas de cuadrillas con camiones de succión especializados remueven toneladas de barro acumulado en calles y recintos residenciales.
- Indagatoria judicial: La Fiscalía de Chile abrió una investigación sobre la gestión del riesgo por parte de las autoridades municipales y del Ministerio de Obras Públicas (MOP), al verificar que la instalación de mallas de contención en la ladera afectada estaba programada para días después del desastre.
Estado de alerta
Las autoridades de la Región Metropolitana mantienen la Alerta Amarilla y solicitaron a la población mantenerse alejada de los cursos de agua, quebradas y avenidas anegadas ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en la zona precordillerana. Las intensas precipitaciones registradas en la franja central de Chile coinciden con patrones climáticos alterados por el fenómeno de El Niño en el Océano Pacífico.