Nueva York. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y barreras comerciales, la delegación del Gigante Asiático fijó su postura diplomática desde el podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Representada por su vicepresidente, Han Zheng, la potencia asiática hizo un llamado directo a articular la economía mundial bajo los pilares del desarrollo inclusivo, la cooperación abierta y la preservación del orden internacional.
Durante su discurso, el representante chino subrayó que el crecimiento socioeconómico de los pueblos no prospera en el aislamiento. Frente al auge de medidas proteccionistas y fragmentaciones de mercado, la delegación defendió con firmeza la vigencia del sistema comercial multilateral con la Organización Mundial del Comercio (OMC) como eje central. China enfatizó que el concepto de «prosperidad común» trasciende las fronteras nacionales y requiere un entorno donde el intercambio global beneficie de manera equitativa tanto a las potencias emergentes como a los países en desarrollo.
En el plano geopolítico, Pekín urgió a la comunidad internacional a abandonar las dinámicas de confrontación de bloques y la retórica de la Guerra Fría. El mensaje chino remarcó la importancia de utilizar el diálogo directo para la resolución pacífica de controversias internacionales, haciendo especial hincapié en conflictos clave como la crisis en Oriente Medio y la gobernanza de seguridad global.
Asimismo, se enfatizó que las grandes naciones deben asumir un rol de mayor responsabilidad mediante el cumplimiento estricto del derecho internacional y el fortalecimiento de los Cascos Azules de la ONU, donde China se consolida como el principal contribuyente de tropas entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Con esta intervención, la diplomacia china reafirma su compromiso de actuar como un motor de estabilidad y equilibrio en el escenario global, promoviendo una gobernanza internacional más inclusiva, cooperativa y orientada al bien común de las naciones.