CIUDAD DE MÉXICO. En una decisión histórica para el sistema educativo nacional, el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), formalizó que a partir del 3 de noviembre de 2026 quedará estrictamente prohibido el uso de teléfonos celulares y dispositivos inteligentes durante toda la jornada escolar en los niveles de educación básica (preescolar, primaria y secundaria).
La medida abarca tanto las horas lectivas dentro de las aulas como los recesos en los patios. Con este lineamiento nacional, los estudiantes podrán transportar sus dispositivos desde casa en sus mochilas, pero estos deberán permanecer guardados y apagados desde el ingreso hasta la salida del plantel.
Aunque la regla general impone el resguardo total del dispositivo, la Secretaría de Educación Pública ha precisado que el reglamento prevé supuestos excepcionales donde se permitirá el uso del teléfono:
- Casos de emergencia acreditada: Situaciones que involucren un riesgo inminente para la salud, la seguridad o la integridad física y mental del estudiante o de algún integrante de la comunidad escolar.
- Actividades pedagógicas autorizadas: Únicamente cuando la actividad didáctica esté expresamente contemplada dentro de la planeación docente y cuente con la supervisión directa del profesor a cargo.
- Condiciones particulares de salud o accesibilidad: Estudiantes con requerimientos médicos continuos que empleen el teléfono para el monitoreo de constantes de salud (como la glucemia) o como herramienta de apoyo para capacidades diferentes.
Un consenso respaldado por el gremio docente
La promulgación del acuerdo llega tras un proceso de consulta nacional realizado entre agosto y septiembre. Según cifras de la SEP, en la encuesta participaron más de 565.000 trabajadores de la educación, de los cuales el 81% se pronunció a favor de restringir los dispositivos móviles.
Entre las principales razones planteadas por los docentes destacan:
- El 48% identificó que las pantallas obstaculizan la atención y la concentración.
- El 38% señaló que generan interrupciones constantes durante la dinámica escolar.
- El 38.7% alertó que los conflictos nacidos en redes sociales (como el ciberacoso) se trasladan de forma directa al ambiente presencial del aula.
Previo a la entrada en vigor fijada para el 3 de noviembre, las escuelas de todo el país desarrollarán asambleas informativas con madres, padres de familia y docentes para detallar los protocolos de resguardo y convivencia, consolidando a México en la lista de más de 80 países que han regulado el espacio digital en las aulas para rescatar la atención y el contacto humano en la infancia.