Lo que inicialmente se confundió con un sismo masivo resultó ser la fractura catastrófica de una lengua de hielo, desatando una riada de lodo y roca que arrasó poblados enteros.
KATMANDÚ — Una devastadora ola de agua, rocas y lodo descendió vertiginosamente por los valles de Nepal y la región del Tíbet, dejando cientos de víctimas fatales, decenas de desaparecidos e infraestructura totalmente destruida. Minutos antes de la tragedia, los sensores sismológicos registraron fuertes sacudidas que llevaron a los expertos a asumir que se trataba de un terremoto convencional. Sin embargo, las investigaciones de campo y el análisis satelital han revelado una causa mucho más compleja: un colapso glaciar de gran magnitud.
¿CÓMO SE PRODUCE UN COLAPSO GLACIAR?
- Desprendimiento de la base helada: A diferencia del desprendimiento de una morrena o la rotura de un lago glaciar (GLOF), un colapso glaciar implica que una gran porción o la totalidad del cuerpo del glaciar se despega del lecho rocoso debido a la acumulación de agua de deshielo en su base.
- Efecto dominó y fricción sismológica: La gigantesca masa de hielo y roca cae desde miles de metros de altura. La violencia del impacto genera vibraciones en la corteza terrestre equivalentes a un sismo, transformando la nieve y el terreno en un flujo de detritos hiperconcentrado que avanza a más de 100 km/h.
- El factor del cambio climático: El incremento de las temperaturas globales debilita la estructura interna de los glaciares del Himalaya, creando grietas profundas por donde se filtra agua líquida, la cual actúa como un lubricante que desestabiliza la masa helada.
Alerta máxima ante posibles réplicas hídricas Equipos multidisciplinarios de Nepal y China mantienen un monitoreo permanente sobre la zona de impacto. Con cientos de familias desplazadas y puentes estratégicos destruidos, la prioridad se centra en evaluar si las bolsas de agua remanentes en las alturas podrían desencadenar nuevas avalanchas sobre los valles ya devastados.