Tras la irrupción violenta en las aldeas de Qusra y Jalud —donde se registraron agresiones a familias palestinas y a la prensa internacional—, el primer ministro israelí tildó las incursiones de «actos fuera de la ley», mientras crece la presión internacional.
Una réplica inusual en el liderazgo israelí
En un comunicado calificado como inusual por analistas diplomáticos, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó enérgicamente los actos de violencia criminal protagonizados por grupos de colonos extremistas en las localidades palestinas de Qusra y Jalud, al norte de Cisjordania ocupada.
El mandatario señaló que estos ataques constituyen una enorme injusticia para la población de colonos que respeta la ley, además de empañar la reputación internacional del país y obstaculizar el cumplimiento de las misiones operativas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y del Shin Bet.
Escalada en el terreno: incursión y agresión a la prensa
Los sucesos ocurridos durante la jornada del sábado 29 de agosto reflejan la gravedad del deterioro de la seguridad en el territorio ocupado:
- Incursión en Qusra: Decenas de colonos irrumpieron lanzando piedras y se atrincheraron violentamente en una propiedad privada mientras la familia palestina permanecía dentro. Las tropas de las FDI tuvieron que desalojar el lugar para frenar los enfrentamientos.
- Ataque en Jalud y agresión periodística: En la vecina Jalud, los colonos emboscaron a residentes locales y agredieron a un equipo de la cadena estadounidense NBC News, lo que provocó la condena inmediata de las asociaciones de prensa.
- Bloqueo de suministros: Los residentes de Qusra denuncian un asedio continuo que supera los 21 días, periodo en el cual grupos radicales han bloqueado los caminos rurales para impedir el ingreso de alimentos, agua y medicinas.
Presión internacional y respuesta judicial
El pronunciamiento del primer ministro coincide con un endurecimiento del tono por parte de Estados Unidos, cuyo embajador, Mike Huckabee, tildó abiertamente a los agresores de terroristas. Pese a que el ejército confiscó vehículos utilizados durante la incursión para servir como evidencia en las investigaciones policiales, diversos organismos internacionales exigen sanciones ejemplares y el cese de la impunidad en Cisjordania.