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magina que el sistema nervioso de tu cuerpo es una red de cables eléctricos de alta tecnología. Estos cables envían mensajes de ida y vuelta entre el cerebro y el resto de tus órganos. Para que la información viaje rápido y sin interrupciones, los cables necesitan estar perfectamente cubiertos por un material aislante.

En la Esclerosis Múltiple (EM), el propio sistema de defensa del cuerpo (el sistema inmunitario) se confunde y ataca por error esa cobertura aislante.

¿Qué pasa en el cerebro? El proceso de desmielinización

Esa cobertura protectora de las neuronas se llama mielina. Cuando el sistema inmunitario la daña, ocurre un proceso llamado desmielinización.

El daño interrumpe o ralentiza las señales eléctricas, lo que genera una cicatrización (esclerosis) en múltiples áreas del sistema nervioso. De ahí proviene su nombre.

Como puedes ver en la ilustración anterior, cuando la vaina de mielina se daña o se destruye, la fibra nerviosa subyacente queda expuesta. Esto dificulta enormemente que los mensajes del cerebro lleguen correctamente a su destino (como los músculos o los ojos).

¿Por qué se le llama la «enfermedad de las mil caras»?

Se le da este nombre porque no se manifiesta igual en dos personas. Dependiendo de qué zona del cerebro o de la médula espinal sufra el ataque, los síntomas varían drásticamente.

Importante: La EM no es contagiosa ni directamente hereditaria (aunque existe cierta predisposición genética), y suele diagnosticarse principalmente en adultos jóvenes de entre 20 y 40 años, siendo más común en mujeres.

Tipos comunes de Esclerosis Múltiple

Aunque el curso de la enfermedad varía, la mayoría de los pacientes entran en una de estas categorías:

Tipo de EMDescripción
Remitente-Recurrente (EMRR)Es la más común. Se caracteriza por brotes (aparición de síntomas nuevos) seguidos de periodos de recuperación total o parcial (remisión).
Secundaria Progresiva (EMSP)Con el tiempo, muchas personas diagnosticadas inicialmente con EMRR pasan a esta fase, donde los síntomas empeoran de forma constante sin brotes claros.
Primaria Progresiva (EMPP)Menos común. Los síntomas empeoran de manera gradual y continua desde el inicio de la enfermedad, sin periodos claros de brotes o remisiones.

Esperanza y tratamiento en la actualidad

Aunque hoy en día la esclerosis múltiple no tiene una cura definitiva, el panorama es sumamente esperanzador comparado con hace un par de décadas.

Los tratamientos actuales, conocidos como terapias modificadoras de la enfermedad (TME), son altamente eficaces para reducir la frecuencia y la gravedad de los brotes, retrasar la acumulación de la discapacidad y mejorar notablemente la calidad de vida de quienes conviven con esta condición. Además, la fisioterapia y los hábitos de vida saludables juegan un rol crucial para mantener la movilidad y el bienestar general.

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